¿Qué pasa con la Educación?

A nadie se le escapa que los sistemas educativos no son perfectos, y eso a pesar de los múltiples estudios que se han hecho, y se siguen haciendo, sobre educación y formación del profesorado en todo el mundo. Algo que se nos escapa está fallando y es mi propósito en éste y próximos artículos exponerlo, dar con las razones profundas de estos problemas y aportar aquellas ideas y experiencias que, a mi entender, pueden ayudar a construir una educación mejor.

Sin entrar en definiciones filosóficas, por el momento, sobre qué significa educación, aprendizaje o enseñanza. Ni sacar a relucir las virtudes o deméritos de la memorización, la atención, el no desarrollo de todas las inteligencias o la creatividad. Vamos a revisar y enumerar algunos de estos problemas que todos conocemos:

  1. El abandono escolar. Quizá uno de los más frustrantes. El niño no logra enganchar con el material educativo que se le ofrece. No lo entiende, no le encuentra sentido, se aburre y se va, o bien se dedica a boicotear y crear un mal ambiente en las clases.
  2. Las interminables reformas de los políticos de turno. Urge un consenso de todas las ideologías en liza que otorgue continuidad al sistema educativo, no hacerlo conduce al desconcierto de profesores, alumnos y padres.
  3. Una enseñanza empaquetada y rígida. Siempre hay alumnos que necesitan una enseñanza individualizada para no quedar atrás. Y los profesores deben tener la posibilidad para hacerlo.
  4. La politización de la educación. La educación busca formar seres humanos, no acólitos a una ideología o religión. Este punto es especialmente sensible en España, donde más de la mitad de los colegios son afines al cristianismo, y otro buen porcentaje se inspiran en ideas progresistas. También es ideología la creencia en “la economía de crecimiento infinito”.
  5. Excesivos métodos memorísticos. Memorizar es importante, muy importante, pero debe poder combinarse con el fomento de la creatividad y la curiosidad para implicar a los alumnos en su propio desarrollo.
  6. La poca implicación de la familia. La educación comienza en casa. Los padres son los últimos responsables de la formación de sus hijos, y deben apoyar y conocer las metas educativas del colegio para, todos juntos, remar en la buena dirección.
  7. Ofertas curriculares poco interesantes. La institución escolar ya es en sí un invento artificial que se aleja de la vida real, de la forma natural en que se daría el aprendizaje en caso de no existir. Sabiendo esto hay que hacer un esfuerzo de actualización continua para conectar con los intereses del joven.

Sin duda alguna los problemas de la educación son muchísimos más que estos siete puntos, pero sí pueden ser un punto de partida para próximas reflexiones. Soñamos con un mundo mejor, y la educación es sin duda un pilar fundamental para el logro de este empeño.